Este "milagro económico" tiene una explicación: el Gobierno del presidente George W. Bush sigue inyectando enormes cantidades de dinero mediante un ingente déficit fiscal, y los consumidores continúan endeudándose, mientras crecen el déficit comercial y el déficit por cuenta corriente.
En el primer trimestre, la actividad económica creció a un ritmo anual del 3.8%, que se aceleró al 4.3% en los dos trimestres siguientes. Es un comportamiento que supera al de países como Canadá, Reino Unido, Japón, Francia, Alemania o Italia.
Es posible que el ritmo haya bajado un poco entre octubre y diciembre, debido al impacto de los huracanes, que borraron casi 600, 000 puestos de trabajo y causaron daños multimillonarios en Florida, Alabama, Luisiana, Misisipi y Texas.
El índice de desempleo ha bajado al 5 por ciento, cuatro décimas menos que al comienzo del año.
La inflación se mantiene en alrededor del 3.2% anual, y la Reserva Federal ha podido aplicar durante un año y medio su política de ajustes monetarios graduales y mesurados.
El estímulo económico de las bajas tasas de interés y el gasto deficitario del Gobierno se han reflejado en el sector manufacturero, duramente golpeado por la competencia extranjera.
Según la Reserva Federal, el país utiliza el 80% de su capacidad fabril, casi un 5% más que a principios de año.
Debido a la reactivación económica en marcha, las recaudaciones del gobierno federal han subido de 1, 9 billones de dólares en 2004 a unos 2, 15 billones de dólares este año, y el déficit fiscal, que en 2004 fue de 412, 000 millones de dólares, se sitúa ahora en torno a los 318, 500 millones de dólares, reflejándose la disminución.
Esto en un país que ha gastado desde 2001 casi 200, 000 millones de dólares en las campañas de Irak y Afganistán, y que absorbe cada año casi un millón de inmigrantes documentados e indocumentados.
De hecho, el Pentágono se dispone a pedirle al Congreso otros 100, 000 millones de dólares, pero algo que olvidan los pacifistas es que la mayor parte del dinero "para la guerra" se gasta en sueldos de los militares y en la compra de armamento.