El Banco Central de Zimbabue trató de calmar ayer a los inversores después de las amenazas de nacionalización realizadas por el ministro de Indigenización, Saviour Kasukuwere, que podrían incluir a instituciones financieras.
El jefe del Banco Central, Gideon Gono, afirmó que su institución "no ha recibido aviso alguno ni tiene intención de retirar las licencias de actividad a ninguna entidad financiera".
Los medios oficiales de Zimbabue informaron del ultimátum lanzado por Kasukuwere a once firmas extranjeras que no han cumplido con la ley de Indigenización, que las obliga a ceder el 51% de sus acciones a inversores locales.
Las empresas podrían ser nacionalizadas o suspendidas de licencia si no cumplen con la legislación en un plazo de dos semanas.
Algunas de las entidades amenazadas incluyen a las británicas Standard Chartered y Barclays Bank, Murowa Diamonds, propiedad de la empresa minera Rio Tinto, dos compañías de extracción de platino sudafricanas y la división zimbabuense de Nestlé.