Gobierno británico estudia fórmulas para hacer que los paquetes de tabaco resulten menos atractivos para para el público y que, por ejemplo, las cajetillas sean de un color poco llamativo como marrón o gris, indicó el ministro británico de Salud, Andrew Lansley.
El Ejecutivo del Reino Unido ya tiene previsto que, a partir del año próximo, las tiendas que venden tabaco tengan que mantener los paquetes fuera de la vista del público para evitar atraer la atención sobre todo de los menores.
Pero, además, se plantea introducir medidas para obligar a las tabaqueras a hacer cajetillas poco atractivas, en colores marrón o gris y con advertencias sobre el peligro que el tabaco supone para la salud.
Actualmente se considera que los paquetes coloridos son la única fórmula que les queda a las empresas para reclutar nuevos fumadores.
"Tenemos que probar nuevos enfoques y tomar decisiones que beneficien a la población -declaró Lansley-. Por eso quiero probar la idea de un empaquetado apagado. Hay pruebas de que el empaquetado ayuda a reclutar fumadores, por lo que tiene sentido considerar unos paquetes menos atractivos".