El presidente de EU, George W. Bush, aseguró ayer que la situación económica del país ha mejorado en los últimos meses, pese a las críticas del Partido Demócrata que busca debilitar sus posibilidades de reelección en los comicios del próximo año.
En su discurso habitual ayer el presidente Bush dijo que esa recuperación económica de EU ha cobrado un mayor ritmo "en un momento crítico". Como ejemplos de esa mejora, Bush citó un aumento de la productividad en 2002, la baja de las tasas de interés y una reducción tributaria que ordenó el año pasado y cuyo resultado directo ha sido un aumento del consumo.
"A medida que los consumidores gastan más, los fabricantes reciben más pedidos para sus productos. Las bajas tasas de interés significan que los negocios tienen mejores resultados financieros y las familias han ahorrado miles de millones de dólares refinanciando sus casas. Estas son señales de una economía renaciente", dijo.
Bush se abstuvo de mencionar los cálculos del Congreso sobre el déficit fiscal, que para el próximo año podría rondar los 500.000 millones de dólares, el mayor de la historia.
Sin embargo, sus afirmaciones parecieron tener el respaldo de los últimos indicadores que esta semana señalaron un crecimiento de la economía de 3.1% entre abril y junio, siete décimas más que el cálculo preliminar.
Según informó el Departamento de Comercio, la tasa más alta de incremento del Producto Interior Bruto (PIB) siguió a dos trimestres en los cuales la economía creció a un ritmo del 1.4%, los seis meses más lentos desde que terminó la recesión en noviembre de 2001.
El gasto de los consumidores, que representa casi el 70% del PIB, creció a un ritmo anual del 3.8% de abril a junio, después de un incremento a una tasa anual del 2% en el primer trimestre, según los datos oficiales.
Pero aún con el ritmo más alto de crecimiento la economía sigue sin generar más empleos que los que pierde, y la tasa de desempleo fue en julio del 6.2%.