Existe una estrecha relación en el proceso de supervivencia de las plantas y los seres humanos. Ambos necesitan oxígeno para respirar y liberan CO2 o dióxido de carbono, pero el equilibrio de este proceso en la naturaleza es lo que garantiza la preservación de ambas especies.
Hoy, en el Día Mundial de la Tierra, las naciones se plantean qué hacer para mantener ese balance.
¿Sabe cuál es la relación planta individuo adulto?, ¿cuántas plantas se necesita para generar el oxígeno que usted está respirando?
Según Eric Rodríguez, a cargo del programa REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los Bosques), de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM, se estima que un individuo adulto necesita entre 1 y 20 árboles para producir el oxígeno que respira cada día.
"El oxígeno diario que usted respira tiene que producirlo 20 árboles. De allí viene la siguiente pregunta: ¿dónde están sus 20 árboles? ¿Sabe dónde están?”.
El especialista sostiene que cada vez que se refiere al tema deja esta pregunta en el aire.
Dice que muchos de esos árboles están en los parques nacionales (17 en el país), "pero en algún momento todos tenemos que ponernos a pensar que debemos tener garantizado el oxígeno que nosotros respiramos y no podemos dejarle eso a la ANAM y a otros".
Pero como los árboles y plantas también consumen oxígeno y liberan el CO2, uno de los gases que produce el efecto invernadero y se traduce en el calentamiento del planeta, hay que tomar algunos correctivos.
Aunque pareciera complicado mantener ese equilibrio que preserva la vida, Rodríguez sustenta que no.
Explica que como todo ser vivo, un árbol nace, crece, se reproduce y muere, pero con el aprovechamiento sostenido de las buenas prácticas forestales hay que evitar esa muerte.
Durante su vida, las plantas van fijando carbono, que es lo que las hace crecer y liberan oxígeno según crecen, y cuando mueren se pudren.
“Ese proceso se revierte al cortar los árboles y convertirlos en madera, cuando están en su etapa adulta, de esta forma se prolonga su vida durante el periodo en el que va a liberar el carbón, con tratamientos adecuados para que no se pudra”, sustentó.
"No hay una contradicción, sino que la naturaleza se renueva. Hay que dejar que cumpla su ciclo, al darle mantenimiento", expresó.
Estudios realizados sobre el cambio climático, revelan que los bosques son uno de los principales emisores de gases del efecto invernadero, debido a que cuando se queman emiten el CO2 a la atmósfera, un 18% de los gases de efecto invernadero, por lo que se está desarrollando un programa para conocer cuánto carbono hay en nuestros bosques y cómo actuar.