Ante la zafra de café que se avecina los productores de este rubro se mantienen preocupados, porque se detectó que la broca del café ya cruzó las fincas que se encuentran antes de llegar al Cerro de la Muerte en Costa Rica, lo que representa otro peligro para la alicaída actividad.
Eofilio González, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Café, explicó que la broca se mantiene a pocos metros de entrar a Panamá, llegó a regiones cercanas a la frontera con Costa Rica lo que pone en peligro la actividad cafetalera del país.
Al menos en unos 50 mil quintales mermó la cosecha de café el año pasado, toda vez que se lograban producir en el ámbito nacional todos los años unos 250 mil quintales del grano.
A juicio de González ha faltado voluntad política por parte del Gobierno Nacional para ayudar a los productores de café, ya que no se le ha dado paso a la ley de moratoria que podría representar un respiro durante tres años en medio de las dificultades y las deudas.
Por otro lado, desconocen en estos momentos cómo van a estar los precios en esta nueva cosecha, como consecuencia de la caída que ha tenido el valor económico del café tradicional en estos últimos años. El problema radica en que muchas fincas cafetaleras en Renacimiento, provincia de Chiriquí ha desaparecido y otras están a punto de desaparecer, por la falta de recursos económicos para brindarle mantenimiento adecuado, pero aún no se les ha dado respuesta a través del gobierno mediante la Ley 24 para hacerle frente al problema. Los costos de producción por quintales superan los B/. 70 por quintal y la venta ni siquiera alcanza los B/.40 lo que significa una perdida de B/.30 por quintal.
No obstante, aseguró que los costos se podrían aumentar si la broca del café invade el país.
Las mujeres indígenas comentaron que están muy complacidas con este proyecto, ya que la situación económica de la región es difícil y tienen que trabajar la tierra para subsistir, mientras los hombres buscan el sustento diario a través de otras actividades.