Diversas autoridades cafeteras de América y Europa que participan en la Semana Internacional del Café (Sintercafé), manifestaron ayer que no vislumbran una pronta salida a la crisis del sector a pesar de los indicios de leve recuperación en los precios de las últimas semanas.
El país productor invitado de este año es El Salvador, mientras que como consumidor especial asiste la "National Coffee Association" de Estados Unidos.
Carlos Quintanilla, vicepresidente de El Salvador, dijo ayer a ACAN-EFE que para su país participar en Sintercafé es una gran oportunidad para dar a conocer las bondades de su café y lograr negocios estratégicos.
"Al igual que el resto de países del mundo, El Salvador ha padecido el impacto de la baja en los precios, especialmente el estrato de los trabajadores, cuyos ingresos y trabajo se han reducido por la poca actividad en las fincas", expresó.
Para Quintanilla, la caída en los precios internacionales del grano ha sido un golpe muy duro para la economía de su país, pues el café es el producto agrícola más importante, que provee de trabajo a más de 200,000 personas, muchas de ellas ahora sin empleo.
Según los datos del ministerio de Agricultura, el 89% de los productos agrícolas quedarán desgravados cuatro años después de la entrada en vigor del acuerdo, entre ellos las uvas, peras, manzanas frescas y espárragos.
A nivel de bloque, la Unión Europea es el primer socio comercial de Chile, primer mercado para las exportaciones chilenas y primera fuente de inversiones extranjeras y de cooperación internacional que tiene esta nación.
En 2001, el intercambio comercial entre Chile y la Unión Europea sumó 7,658 millones de dólares, de los cuales 4,594 millones corresponden a exportaciones chilenas, mientras que entre 1974 y 2001, los Estados miembros de la UE invirtieron 17,629 millones de dólares en este país.