El presidente de France Télécom, Didier Lombard, dejará las riendas operativas del operador francés de telecomunicaciones a partir del próximo 1 de marzo, en un intento para atajar la grave crisis de confianza interna agravada por una oleada de suicidios.
La primera reacción en caliente de los sindicatos tras el anuncio de que Lombard dejará al actual “número dos”, Stéphane Richard, el puesto ejecutivo de director general fue ayer favorable.
Lombard, que estaba en la cúspide desde febrero de 2005 y hasta ahora cobraba 1.6 millones de euros anuales, había centrado el malestar de la plantilla en Francia, cuya manifestación más llamativa eran los 35 suicidios en 2 años.