El Canal de Panamá cumplirá mañana 31 de diciembre, 18 años de administración en manos panameñas, con retos superados, pero también se prepara para atender sus próximos desafíos.
Después de dos años de lluvias por debajo del promedio, incluido uno de los fenómenos de El Niño más fuertes de la historia, el Canal alcanzó durante este mes los máximos niveles operativos de los embalses de Gatún y Alajuela, las principales fuentes de agua de casi 2 millones de panameños y para la operación de la vía acuática.
La entidad canalera indicó que esta situación evidenció la importancia de identificar fuentes hídricas adicionales para almacenar el agua durante las épocas de lluvias por encima del promedio.
Por ello, el Canal de Panamá forma parte de la Consejo Nacional del Agua (Conagua) y del Plan Nacional de Seguridad Hídrica para estudiar la identificación y la viabilidad de nuevas fuentes hídricas en distintas regiones del país.
El Canal administra el recurso hídrico de la cuenca con el compromiso y responsabilidad de priorizar el consumo humano.
Esta responsabilidad incluye el suministro para la operación de las plantas potabilizadoras de Mendoza, Miraflores, y otras, tomando el recurso hídrico que se extrae de los lagos Gatún y Alajuela.