Economía

Canasta básica cuesta $43 más en abarroterías del país

Evitar la distancia entre la vivienda y el supermercado o simplemente no sacar el tiempo para realizar las compras de los víveres, y llevar a cabo la tarea en las abarroterías y los minisúper, de acuerdo con los requerimientos diarios

Diferencias
  • 13.8% se venden más caro los productos alimenticios en las abarroterías que en los supermercados.
  • 40 centavos de más cuesta el pan molde en las abarroterías, a diferencia del supermercado.

Evitar la distancia entre la vivienda y el supermercado o simplemente no sacar el tiempo para realizar las compras de los víveres, y llevar a cabo la tarea en las abarroterías y los minisúper, de acuerdo con los requerimientos diarios, aumenta $43.23 el costo de los principales alimentos consumidos por los panameños.

La canasta básica de alimentos (CBA) registrada por la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) cuesta en supermercado $311.59, mientras que en una abarrotería asciende a 354.82, un incremento de 13.8%.

La libra de queso amarillo se adquiere en los supermercados a un costo promedio de $3.46, mientras que en una abarrotería o minisúper el precio asciende a $4.74, lo que resulta un aumento de $1.28.

De igual forma, la unidad de pan molde entre 15 y 18 onzas cuesta en las tiendas $1.60, aproximadamente 33 centavos más que en los supermercados. Algunos consumidores reportan mayores diferencias en los precios registrados por la Acodeco.

 

Libre oferta

Jennifer Mora, residente de La Chorrera, declaró que un pan molde le cuesta 1.60 en el supermercado, mientras que el mismo producto asciende a un valor de $2.00 en la tienda (minisúper).

 

A pesar de que en el país existe la libre oferta y demanda, Jorge Aguirre, asesor jurídico del Instituto de Estudios y Defensa del Consumidor (Indecon), asegura que el Estado debe aplicar el artículo 282 de la Constitución, el cual establece que el ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente a los particulares; pero el Estado las orientará y reglamentará, según las necesidades de las personas con el fin de acrecentar la riqueza nacional y de asegurar que sus beneficios sean para los habitantes del país.

Adolfo Quintero, economista, explica que muchas personas residen en áreas donde no hay supermercados y les toca hacer uso de las abarroterías, situación que es aprovechada por los dueños de estos comercios para subir más los precios.

El presidente de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa), Pedro Acosta, va más allá y señala que otro aspecto del que sacan provecho estos negocios es que existen individuos que trabajan informalmente ganando 10 dólares diarios, ingreso que no es suficiente para planificar una compra de víveres para 15 días.

 

Quintero agregó que, a pesar de los elevados costos que registran las abarroterías, muchos consumidores siguen adquiriendo sus productos en estos lugares por las facilidades que les brindan, como lo es el crédito, iniciativa que beneficia a las personas que no tienen suficientes recursos para comprar alimentos en gran cantidad.

Acosta coincide con esta aseveración y señala, además, que las abarroterías siguen subiendo los precios porque, a pesar de las medidas, no disminuye la afluencia de clientes. “Hay personas que prefieren comprar por unidad y no un paquete entero de productos como huevos, salchichas, entre otros”, destacó.

Aguirre concluye que los comerciantes se aprovechan de la libre oferta y demanda que existe en el país para “volverse millonarios de la noche a la mañana”.

Giovani Fletcher, presidente del Instituto Panameño de Derecho de Consumidores y Usuarios (Ipadecu), mencionó que las diferencias de precios se dan por diversas razones, entre ellas el volumen de comercios minoristas.

Este diario corroboró la diferencia de precios entre supermercados y abarroterías señalada por la Acodeco y los especialistas consultados, a través de un recorrido por diferentes abarroterías, en el que encontró que la libra de cebolla, que en el supermercado tiene un costo de 76 centavos, en las tiendas oscila entre 80 centavos y un dólar, lo que evidencia un aumento de 24 centavos.

La salsa de tomate, que es muy utilizada en la cocina panameña, también tiene un mayor costo en las abarroterías, donde los panameños actualmente la pueden adquirir por 65 centavos, mientras que su valor en el supermercado es de $0.47.

Otro producto consumido regularmente es el pollo, cuyo precio es de $1.27 y en las abarroterías oscilan entre $1.35 y los $1.60.

En tanto, el valor de la carne molida de primera en el supermercado es de $3.07 y en las tiendas tiene un costo de $3.17.

Aumentos

Por otro lado, los productos de la canasta básica de alimentos que más aumentaron, el mes de junio, en los minisúper y abarroterías, según un monitoreo de la Acodeco, fueron: el queso amarillo, la carne de res babilla, tomate nacional perita, carne molida, arroz de primera. (Ver cuadro)

En los supermercados, los víveres que registraron mayor incremento en el precio fueron: queso amarillo (48 centavos), el pan de molde (6 centavos), carne de res babilla (10 centavos) y cebolla (8 centavos).

El pollo también reflejó un alza en su precio de $0.02, el pan flauta (2 centavos), el tomate perita ($0.07), carne molida de primera (7 centavos), el pescado corvina ($0.08) y la salchicha de res empacada con un aumento de (5 centavos).


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934459
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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