A sus 58 años, Raúl González nunca esperó que el destino le hiciera una mala jugada. Nunca cuidó desde joven para tener una vejez saludable, y jamás pensó que las fiebres altas, el cansancio repentino o la pérdida de peso indicarían después de extensos estudios que su "congoja" se trataba de cáncer.
Desde entonces su vida y la de quienes lo rodean cambió por completo, porque además de afectarlo física y emocionalmente, enfrenta los "costos directos e indirectos de tener la enfermedad, que cada día tiene mayor incidencia en Panamá.
Las cifras indican que más de 2 mil panameños fallecen anualmente por cáncer, por lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho una proyección fatal que indica que en las próximas décadas se dará un incremento del 100% en los países subdesarrollados.
Estas escalofriantes proyecciones se complican con la situación del país.
La enfermedad es prácticamente insostenible ante el incremento en el número de pacientes que ascienden a 4,000 nuevos casos anualmente, versus la falta de presupuesto y preparación de recurso humano.
A pesar de que se invierten más de 100 millones dólares anuales en el país para tratar la enfermedad, el incremento en el número de pacientes ha hecho que la demanda hospitalaria quede rezagada.
Al paso que crece la demanda de pacientes en el Instituto Oncológico Nacional (ION) merma la capacidad de dar respuesta y atención al paciente, que se ha reducido entre 40 y 60% respecto a lo que debería ofrecer la institución.
Sólo al Instituto Oncológico se destinan 10 millones de dólares para la compra de medicamentos. Esta suma se ha disparado desde que en 1995 se invertían aproximadamente un cuarto de millón de dólares ($250, 000).
Pero los montos orientados a combatir al enfermedad pueden ser mayores, ya que también habría que sumarle los costos indirectos de tener la enfermedad.
Por ejemplo, un paciente asegurado, que recibe atención en un centro hospitalario especializado tiene que enfrentar los gastos de traslado, hospedaje, compra de medicamentos (algunos que pasan de las 3 cifras) y de alimentos de acuerdo a la dieta que indique su doctor.
En el caso de Raúl, él enfrenta estos costos, pero está convencido que la inversión facilitará su recuperación después de recibir la quimioterapia como tratamiento. En realidad, los gastos dependerán de lo oportuno del diagnostique, ya que cuando la enfermedad está avanzada puede generar egresos desde los $8,000.
No obstante, con una enfermedad como el cáncer, lo triste es cuando hay pacientes sin recursos.
Cáncer: costosa enfermedad
El Estado invierte 100 millones de dólares anuales. Los gastos directo de los pacientes aumenta las cifras.