El flujo de capitales privados hacia la América Latina, que cayó sostenidamente a menos de la mitad desde 1999, tendrá un crecimiento moderado en el 2003, predijo ayer una institución financiera que agrupa a los bancos privados del mundo.
El aumento pronosticado por el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), es apenas de unos 10,000 millones de dólares, pero comparativamente es un impresionante 40% frente al registro estimado del 2002, de 25,200 millones, que a su vez fue el nivel más bajo de la caída de capitales iniciada en la década pasada.
El IIF, considerado como el Fondo Monetario Internacional de los bancos privados, dijo que el aumento se debía a que las condiciones políticas y económicas en varios países de la región han empezado a mejorar"".
Se espera también una reanudación del crecimiento en toda la región a partir del segundo semestre al disiparse la incertidumbre y las dificultades financieras en varios países importantes"", indicó en un informe sobre el flujo neto de capitales a los mercados emergentes durante el año pasado.
América Latina fue uno de los principales destinos de los capitales extranjeros en el mundo hasta mediados de la década pasada en que el flujo empezó a descender. En 1999, los capitales llegaron a 69,700 millones de dólares y bajaron sostenidamente hasta los 25,200 millones el año pasado.
Para el 2003, el IIF pronostica un aumento a 35,500 millones de dólares, mientras la región pasa de una contracción de su desarrollo de 1.5% en el 2002 a terreno positivo en 2.4% este año.
Los banqueros basan sus proyecciones en un buen desempeño de las economías mexicana y chilena, que han mantenido una firme disciplina fiscal, y en el hecho de que el nuevo gobierno en Brasil está orientándose hacia políticas creíbles que generarán un círculo virtuoso de mejoras fiscales, bajas tasas de interés y mayor crecimiento"".
Pero la proyección del desarrollo latinoamericano de los banqueros es menor que la difundida en septiembre por el FMI, conformado por gobiernos, de 3.0% para el 2002. El crecimiento regional fue puesto igualmente por el FMI en un nivel mayor, menos 0.6%.
Los inversionistas siguen resistiéndose a incrementar sus compromisos en los mercados emergentes"", dijo Charles Dallara, director gerente del IIF. El débil crecimiento en los grandes países industrializados y las preocupaciones geopolíticas se han combinado con una erosión en la confianza del inversionista en los mercados emergentes"".
Si en el 2003 se produce un fortalecimiento de la economía global y se dan en los países emergentes indicios firmes de buenas políticas económicas y reformas estructurales, la confianza y base del inversionista se habrán restaurado"", dijo Dallara en una declaración escrita.