Los resultados de la encuesta reflejan también que algo más de la mitad de las entregas fueron voluntarias, y que de ellas el 75 % se produjeron bajo la forma de daciones en pago, fórmula que conlleva la extinción de la deuda mediante la entrega de la vivienda, que en el 89,5 % de los casos era el domicilio habitual. En los otros casos fue necesario acudir a la vía judicial para que los bancos tomaran posesión de las viviendas y en ocasiones fue necesaria la intervención de la fuerza pública.
Además, el 85 % de las hipotecas que dieron lugar a entregas judiciales fueron firmadas en 2007 o antes de ese año, es decir, antes del estallido de la "burbuja" inmobiliaria. En España hay miles de inmigrantes amenazados de desahucio por impago de sus créditos hipotecarios, víctimas de la grave crisis económica que sufre el país y por la que muchos de ellos han perdido su empleo.