Las imágenes de los violentos enfrentamientos entre trabajadores de la automotriz surcoreana Daewoo Motor y la policía han llegado a Wall Street, donde los analitas se muestran cautelosos frente a la intención del gigante General Motors Corp. de hacerse con el control de la endeudada automotriz.
General Motors, el mayor fabricante de automóviles del mundo, está negociando para tomar el control de Daewoo, que enfrenta cuantiosas deudas y una reducción de su participación en el mercado surcoreano.
Sin embargo, los violentos disturbios provocados por facciones militantes de los sindicatos de Daewoo han aumentado la preocupación entre analistas de que una posible adquisición por parte de GM sería recibida por caóticas protestas laborales y desviarían los recursos administrativos y la energía.
"Esta gente (los manifestantes) han sido bastante agresivos. He escuchado hablar de bombas incendiarias en instalaciones de GM en Corea", dijo el analista Rod Lache de Deutsche Banc Alex.Brown en Nueva York.
"Creo que lo último que la compañía necesita es diluir sus recursos al tener que resolver otro problema en Asia", añadió, al referirse a problemas en la filial de GM, Isuzu Motors Ltd., 202., que afronta una costosa reestructuración de la deuda. En América Latina, General Motors tiene presencia en Argentina, Brasil, México, Chile, Colombia, Ecuador, Uruguay, Paraguay y Venezuela.