El Fondo Monetario Internacional (FMI) tiene un "cauto optimismo" sobre el desempeño económico de América Latina este año, dijo ayer a la prensa Anoop Singh, jefe para la región de la institución, al margen de la reunión de primavera del FMI y el Banco Mundial.
"Nuestro sentimiento general es de cauto optimismo (...) pese a que debemos reconocer que muchos elementos de la perspectiva económica siguen siendo frágiles y la situación en algunos países continúa siendo muy difícil", afirmó. Singh sostuvo además que en los primeros meses del 2003 hay "evidencia de que los declives económicos han tocado fondo", y que la actividad está recuperándose en parte gracias a la depreciación del real brasileño y de la mejora en la confianza tanto doméstica como internacional. "Existe una fuerte base para esperar una mejora sostenida, si la implementación de políticas sólidas continúa y el clima externo contribuye", indicó.
"El desempeño de Brasil es particularmente alentador", afirmó Singh, y dijo que "la situación de Argentina está ahora comenzando a mejorar". El director del FMI para el Hemisferio Occidental sostuvo asimismo que "Uruguay está avanzando con su programa de reformas", incluida la operación de canje de deuda anunciada el jueves pasado.
Destacó asimismo el nuevo programa económico "fuerte" que está siendo instrumentado en Colombia, los "esfuerzos" de Ecuador y Bolivia para enfrentar las difíciles condiciones económicas y sociales y recordó que "en Perú el crecimiento sigue siendo fuertemente positivo". Singh afirmó que gran parte de estos avances se deben a un cambio en la realidad política latinoamericana.
"Muchos gobiernos están perseverando con políticas macroeconómicas prudentes y reformas basadas en el mercado, pese a grados variados de oposición doméstica", dijo. Según el FMI, el Producto Interno Bruto (PIB) latinoamericano crecerá en promedio 1.5% este año, tras retroceder 0.1% el año pasado.