La Comisión Europea ha abierto una nueva investigación sobre las ayudas públicas recibidas por la compañía de correos alemana Deutsche Post para la prestación del servicio universal, que ya fueron declaradas ilegales en 2002 y que la empresa tuvo que devolver al Gobierno alemán.
En esa fecha, Bruselas llegó a la conclusión de que Deutsche Post había utilizado indebidamente una ayuda de 572 millones de euros que pretendía compensarle por los costes de prestar el servicio universal, pues la usó para ofrecer descuentos en su servicio de paquetería "puerta a puerta".
Pero otros operadores postales privados han denunciado ante la Comisión que el beneficio obtenido por Deutsche Post fue mayor que el dinero que tuvo que devolver, lo que ha llevado a la reapertura del caso.
Sus competidores aseguran que el operador estatal también utilizó la subvención para expandir su actividad comercial y para ofrecer servicios demasiado baratos o bajos precios a sus filiales DHL y Postbank.