La empresa mexicana Cemex, una de las mayores cementeras del mundo, se mostró ayer cautelosa después de que la empresa Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) tomara el control de sus instalaciones en ese país, medida que confirmó en un escueto comunicado.
En la nota informativa, enviada en las últimas horas a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), corroboró "la toma del control operacional" de sus instalaciones en Venezuela, que representan el tres por ciento de las operaciones mundiales del grupo.
En la nota, Cemex evita hacer valoraciones sobre esta decisión del presidente venezolano, Hugo Chávez, quien al anunciar la nacionalización el pasado 3 de abril, lamentó que la empresa mexicana y otras dos de Suiza y Francia exportaran la mayoría de su producción en detrimento del mercado local. La estatal PDVSA tomó el control de las instalaciones de Cemex, donde se fabrica no sólo cemento, sino también hormigón y agregados. "Cemex continúa su trayectoria de beneficiar a quienes sirve a través de la constante búsqueda de soluciones innovadoras para la industria, mejoras en eficiencia y promoviendo un futuro sustentable", agregó en el comunicado.
Fuentes de Cemex dijo que no realizarían declaraciones sobre la medida del Gobierno venezolano.