El Gobierno chileno admitió ayer que vienen tiempos difíciles para el país a causa de la crisis financiera, pero defendió las medidas adoptadas para hacerle frente, que buscan principalmente proteger el empleo.
"No somos ilusos, entendemos que vienen tiempos más apretados y por lo tanto, partiendo de una base que es bastante buena, queremos proteger en la mayor medida posible los empleos de la gente", precisó el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, en declaraciones a radio Cooperativa.
La protección se aplicará sobre todo "en aquellos sectores que pueden ser más sensibles al ciclo económico, como el empleo de las pequeñas y medianas empresas", añadió.
Velasco indicó que a ello tiende el plan de $850 millones anunciado el lunes para ayudar en su acceso a financiación a los exportadores y a las pymes.