Chile concluirá 2002 con un superávit de más de 2,000 millones de dólares en su balanza comercial, pese a la fuerte caída de sus embarques a Brasil y Argentina, sus principales destinos en América del Sur, informó el Banco Central ayer.
El saldo a favor de la cuenta del comercio externo se incrementó en 103,6 millones en noviembre, que elevaron a 2,237.5 millones el acumulado anual de 11 meses. Los embarques en el periodo sumaron 16,792 millones de dólares y las importaciones 14,554.5 millones, precisó el Banco.
Informes simultáneos de la Cámara de Comercio de Santiago, la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) y la Corporación Nacional de Exportadores pronosticaron ayer que la tendencia al superávit se mantendrá en 2003, como efecto de un fuerte mayor dinamismo en las exportaciones. Las remesas chilenas del próximo año superarían los 20,000 millones de dólares, que se convertirán en un récord histórico, estimó la Sofofa.
La cámara comercial santiaguina y la corporación de exportadores prevén una mayor demanda extranjera de producción chilena por un mayor dinamismo económico en EU, la Unión Europea y Japón, cuyos ritmos decrecieron este año. Sin embargo, la exportación chilena de 2002 tuvo su mayor impacto negativo por los retrocesos de las colocaciones en Argentina y Brasil.
La estadística hasta octubre registra un caída anual de 38.6% de las ventas a la Argentina, hasta un monto de sólo 192,9 millones de dólares en los 10 meses, y de 23.3% a Brasil, hasta 584,9 millones, en ambos casos como efecto de las crisis financieras y recesivas internas.