Economía

China se convierte en una oferta atractiva para la isla

El país asiático tienen previsto afianzar aún más la cooperación bilateral en materia económica y comercial, propuesta que le conviene a Cuba ahora que atraviesa problemas de liquidez financiera.


La visita a Cuba por estos días del canciller chino Yang Jiechi le imprime a las relaciones económicas y financieras entre el gigante asiático y Cuba un nuevo momento, ante la grave crisis que atraviesa la Isla con su aguda falta de liquidez financiera.

La reunión con su homólogo cubano Bruno Rodríguez, propició la firma de un convenio de cooperación económica, técnica y comercial en un momento en que el intercambio comercial binacional sufrió un descenso de más de 20%.

El canciller chino ha expresado claramente que su viaje a Cuba tiene el propósito de “afianzar aún más la cooperación bilateral en materia económica y comercial”.

 

“China va a seguir ofreciendo ayuda a Cuba para su desarrollo económico y social en la medida de sus posibilidades... también va a fomentar los intercambios en (los sectores) de la cultura y la educación” señaló el diplomático chino de gira por Latinoamérica.

El encuentro entre los dos socios comerciales, fue la ocasión exacta para examinar “temas regionales e internacionales de gran trascendencia a fin defender mejor en conjunto los intereses comunes de países en desarrollo” clara alusión casi sin decirlo a las estrechas relaciones con los países del ALBA y a la alerta premonitoria del líder cubano Fidel Castro sobre la amenaza nuclear en el medio oriente.

China es el segundo socio comercial de Cuba después de Venezuela, país con el cual la isla tiene una alianza estratégica de integración regional.

 

El intercambio comercial entre Cuba y China fue de 1,821 millones de dólares en el 2009, menos que los 2,329 millones de dólares del año anterior, según datos oficiales de la Oficina Nacional de estadísticas de Cuba.

En el 2009, el comercio internacional de la isla cayó en total un 34%.

Las principales exportaciones chinas hacia la isla son para la industria eléctrica, las comunicaciones, la agricultura y el transporte.

 

En tanto entre los negocios conjuntos en la nación asiática destaca la producción de medicamentos con tecnología cubana, la instalación de clínicas oftalmológicas.

China también busca desarrollar los intercambios en los sectores del turismo y del petróleo.

La postura de China, esta en línea con sus intereses económicos internacionales y considerar a Cuba y a toda América Latina, como importantes y potenciales socios de negocios, pero también en la óptica de gran potencia no alejada de su orientación geopolítica y de la búsqueda de un contrapeso bipolar por la vía del comercio, la cooperación y los negocios con esta región. El periplo latinoamericano exploratorio del jefe de la diplomacia china, es una señal en esa dirección. Para Cuba, la relación con China, es un asidero de mucha significación para salvarse y poder salir de su crisis.

 

En la primera de sus dos reuniones ordinarias del año, la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (Parlamento), abordará este domingo la agenda socioeconómica de la isla, agobiada por enormes deficiencias y limitaciones de su aparato productivo que afectan la vida diaria de la población.

“La situación está muy difícil. Cuba no tiene divisas y las soluciones que ha propuesto Raúl Castro son pequeñas medidas que no van a resolver el gran problema”, afirmó Jaime Suschlicki, director del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos (ICCAS) de la Universidad de Miami.

La sesión revisará la liquidación del presupuesto del 2009, entre otros temas, así como dos proyectos de ley, uno sobre seguridad vial y otro para dividir en dos una de las provincias del país, con lo que pasará a tener 15.

Cuba encara una crisis asfixiante de liquidez de divisas duras que son necesarias para el pago de productos de primera mano y bienes de consumo desde el extranjero. El gobierno de Raúl Castro debe importar entre 60 y 80% de los alimentos de la canasta básica familiar para sus 11 millones de habitantes. La inversión representa un gasto anual de 1,400 millones de dólares.

El freno de la economía y la agudización de la carencia de rubros esenciales en el 2009 también golpearon la meta de crecimiento fijada por el régimen de 6% a menos de 1.4% para el cierre del año.

Además de la crisis internacional y el impacto de 10 mil millones de dólares en daños provocados por el paso de tres huracanes en la temporada del 2008, Cuba ha visto una disminución importante de sus ingresos y el cierre obligado de industrias.

La isla tocó fondo por la depresión del sector turístico, que se contrajo 10%, y trastabilló por la caída del flujo de remesas, mientras vió desplomarse el precio internacional del níquel, su principal exportación, en 50%.

Oscar Espinoza Chepe, economista y periodista independiente residente en la isla, declaró que la población espera cambios efectivos para “arreglar” la economía. Sin embargo, señaló que no tiene muchas esperanzas sobre los resultados de la primera reunión ordinaria dominical.

“Creo que en el gobierno hay un sector reformista pero parece que ha habido un contrataque de los elementos reaccionarios. Es posible que este domingo no pase nada y no escuchemos ninguna noticia de cambio. Estoy escéptico”, anotó Espinoza.

El año pasado, el gobierno cubano debió congelar alrededor de 600 millones de dólares en cuentas bancarias de empresas extranjeras que hacen negocios en la isla para oxigenar sus números y buscar cierto equilibrio de efectivo.

La estrategia se da a la sombra de su dependencia de subsidios provenientes de Venezuela, uno de sus más estrechos socios comerciales de bienes y servicios. En el rubro de hidrocarburos, Venezuela suministra a la isla unos 100 mil barriles de crudo diarios.


fecha edicion
old id
585059
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América