Los tres fabricantes estadounidenses de automóviles (General Motors, Ford y Chrysler) agradecieron la concesión de 17.400 millones de dólares en ayudas federales anunciados ayer por el presidente George W. Bush y se comprometieron a aprovechar la oportunidad para reestructurarse.
"Agradecemos que el presidente haya extendido un puente financiero en este momento crítico para el sector estadounidense del automóvil y la economía de nuestra nación", señaló General Motors en un comunicado emitido instantes después de que Bush terminara su anuncio.
"Esta acción ayuda a mantener muchos empleos y apoya el mantenimiento de las operaciones de GM y sus numerosos proveedores, concesionarios y pequeñas empresas que dependen de nosotros en todo el país", añadió el mayor fabricante estadounidense de automóviles.Chrysler, que como GM necesita miles de millones de dólares de forma inmediata para mantener sus operaciones, expresó también su satisfacción con la decisión de la Casa Blanca.
Su presidente, Bob Nardelli, agradeció "en nombre de los hombres y mujeres de Chrysler" a la administración del presidente Bush y al Departamento del Tesoro "por su confianza en la compañía".