El presidente del grupo estadounidense, Tom LaSorda, y el de Chery, Yin Tongyue, cerraron ayer en Pekín el acuerdo de cooperación, con el visto bueno de la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo, que acogió la firma de esta alianza sin precedentes en la Residencia de Huéspedes de Estado de Diaoyutai.
Chery, uno de los más avanzados fabricantes chinos, con base en Wuhu (provincia de Anhui, este), y Chrysler trabajarán conjuntamente en el desarrollo, fabricación y distribución de vehículos pequeños y medianos, producidos por Chery y vendidos bajo las marcas de Chrysler, aprovechando su presencia en los mercados occidentales.
El convenio supone un "nuevo modelo de cooperación internacional" entre empresas del sector chinas y extranjeras, ya que es la primera vez que una multinacional del motor se asocia con una firma china para respaldar su esperado salto a los mercados más exigentes del planeta.
En abril pasado, el vicepresidente de Chery, Jin Yibo, ya adelantó que acabarían exportando a EEUU y Europa, aunque por el momento se prefería esperar a "estar más maduros".
"Confío en que esta será una relación exitosa", afirmó el presidente de Chery. "Estamos preparados para trabajar con el grupo Chrysler, para expandir su oferta de vehículos pequeños con productos competitivos, y para acelerar la competitividad internacional de nuestras dos empresas".
Chrysler precisó que elegirá varios modelos de pequeño tamaño, que están siendo desarrollados por Chery en China.
El convenio entre ambas empresas automotriz consiste en crear un modelo de cooperación internacional, ya que es la primera vez que las multinacionales del motor se asocian.
Chery Automobile tiene como planes futuros la exportación de automóbiles a Estados Unidos y Europa.
Chrysler afirma que los vehículos de exportación serán de diferentes modelos y tamaños.