Los directivos de la clínica Shaio, el más importante centro de cardiología de Colombia, anunciaron la liquidación y cierre de la entidad después de 40 años de existencia, tras la negativa del sindicato a aprobar una reducción de los costos laborales para hacerla viable financieramente.
El director de la clínica, Fabio Echeverri, acusó al ministro de Trabajo colombiano, Angelino Garzón, de no haber querido intervenir para ayudar a alcanzar una solución que impidiera el cierre del centro médico.
Echeverri, que fue presidente de la Asociación Nacional de Industriales, la mayor patronal colombiana, durante dos décadas, hoy se notificará a la Superintendencia de Salud la decisión de cerrar la institución ante la negativa del sindicato y tras vencerse los plazos legales para un acuerdo.
Según el directivo, perderán su empleo los 626 trabajadores directos de la clínica y los que prestaban servicios complementarios, así como los 170 médicos.
Echeverri explicó que por cada peso que recibía un trabajador por salario, los pagos por primas extras legales hacían que se tuvieran que cancelar 1,87 pesos adicionales, mientras que en el promedio del sector esos pagos extras no superan los 0,56 pesos.
Para el directivo "hay unos intereses torcidos en la dirección" de la Anthoc (Asociación Nacional de Trabajadores Hospitalarios de Colombia).
Por su parte, el médico Luis Alberto Calle, también directivo de la Shaio, afirmó que los gastos de personal hacen inviable la clínica y que "se votó por la liquidación porque el sindicato no quiso llegar a un acuerdo.