El grupo bancario Citigroup y el banco de inversión Merrill Lynch negocian la entrada en su capital de fuertes inyecciones de liquidez, principalmente procedentes de fondos de inversión de Gobiernos extranjeros, según publicó ayer el diario The Wall Street Journal.
Merrill Lynch espera obtener una inyección de entre 3.000 y 4.000 millones de dólares, en su mayoría de un fondo de inversión propiedad de un gobierno de Oriente Medio, mientras que Citigroup confía en hacerse con un máximo de 10.000 millones de dólares, probablemente también de Gobiernos extranjeros, indica el diario.
Esas fuertes inversiones de capital serían el último signo de que los grandes bancos están promoviendo una rápida recapitalización para estabilizar sus tambaleantes cimientos financieros, dañados por la crisis crediticia que afecta al sector.
Esa búsqueda de inyecciones de capital extranjero se produce tras el relevo de la cúpula de ambas instituciones financieras, después de la dimisión en el último trimestre de 2007 del consejero delegado de Citigroup, Stan ONeal, y del de Merrill Lynch, Charles Prince, dos de las grandes víctimas de la crisis en Wall Street.
Tanto Vikram Pandit, nuevo consejero delegado de Citigroup, como John Thain, su homólogo de Merrill Lynch, buscan nuevas inyecciones adicionales de capital, para lo que han recurrido a fondos de inversión de Gobiernos extranjeros.
The Wall Street Journal asegura que ambas entidades financieras esperan llegar a un acuerdo antes de que presenten la semana que viene sus resultados empresariales del último trimestre, cuando se espera que anuncien pérdidas multimillonarias de deudas de las hipotecas.