Colombia, el productor de petróleo de crecimiento más rápido de América Latina en los últimos cinco años, busca sumarse al auge global del gas de pizarra conforme expande la exploración en zonas que antes dominaban grupos guerrilleros.
Una división de Exxon Mobil Corp. y de Ecopetrol SA, que controla el Estado, fueron el miércoles los ganadores de la primera subasta del país destinada a atraer inversión en petróleo y gas natural de formaciones de roca de pizarra. Colombia, que aún no produce la llamada energía no convencional, quiere aumentar las reservas a 1,000 millones de barriles en las próximas dos décadas.
“Lo importante es comenzar”, dijo Orlando Cabrales, jefe de la Agencia Nacional de Hidrocarburo. “Argentina está más adelantada y México empieza a avanzar”.
Colombia apunta a los combustibles no convencionales luego de que la producción de petróleo trepara 72% desde 2007, lo que permitió al país superar a Argentina y convertirse en el cuarto mayor proveedor de América Latina después de Brasil, México y Venezuela.
La inversión internacional en crudo ha aumentado luego de que operaciones militares debilitaran el mayor movimiento rebelde del país, que esta semana se reúne en Oslo con negociadores del Gobierno en conversaciones destinadas a poner fin a un conflicto armado.