Colombia, el tercer mayor productor de petróleo de América del Sur, espera que su subasta de este año de las llamadas reservas de energía no convencionales atraiga inversiones de por lo menos $500 millones.
Royal Dutch Shell Plc, Exxon Mobil Corp. y Chevron Corp. han dado muestras de interés en las reservas de gas de Colombia atrapadas en roca de pizarra y otras fuentes no convencionales, dijo Julio César Vera Díaz, director de Hidrocarburos del Gobierno, en una entrevista en Cartagena, en el norte de Colombia.
“Los bloques podrían generar con facilidad centenares de millones de dólares”, dijo Vera Díaz. “Tenemos posibilidades”.
El presidente Juan Manuel Santos aprovecha las reservas de energía y metales para atraer a Colombia un gasto internacional récord, lo que comprende a los multimillonarios Eike Batista y Carlos Slim.
La mayor seguridad ha permitido a Ecopetrol S.A., la mayor productora de petróleo de Colombia, y a otras compañías explorar en busca de combustible en zonas que hace 10 años estaban vedadas, dijo esta semana el máximo responsable ejecutivo de Ecopetrol, Javier Gutiérrez.
Negocio.
Unos 30 bloques terrestres de los 109 bloques que el país subastará para la exploración y producción tienen gas natural atrapado en formaciones de roca de pizarra y pizarra bituminosa, dijo Vera Díaz.
Colombia apunta a superar a Argentina en la producción de esos combustibles, expresó el funcionario.
“Estamos en condiciones de asegurar esa inversión”, reveló el director de Hidrocarburos de Colombia.
Ecopetrol, la mayor compañía petrolera de Colombia, se encuentra en las primeras etapas de búsqueda de combustibles no convencionales en el centro del país, manifestó Gutiérrez. Las compañías perforan en busca de combustibles no convencionales en Colombia, y es probable que la primera producción comercial comience el año próximo, dijo Vera Díaz.
En el norte de Colombia, Drummond Corp. extraerá metano de capas de carbón para alimentar sus operaciones, dijo Díaz.
Colombia es el mayor proveedor de carbón de América del Sur. Se estima que la demanda mundial de energía aumentará una tercera parte para el 2035.