El ministro de trabajo de España, Jesús Caldera, firmó ayer con su homólogo colombiano, Diego Palacios, un convenio de seguridad social para garantizar los derechos laborales de los emigrantes de ambos países y en especial su acceso a una jubilación.
"Este convenio supone un paso adelante para facilitar el movimiento de los ciudadanos de un país a otro, garantizando los derechos adquiridos", explicó Caldera. Se estima que en España viven 800,000 de los cuatro millones de colombianos.