Un violento enfrentamiento verbal entre el director de Proprivat, Alfredo Macía y una delegación de la Asociación de Comerciantes del Aeropuerto de Tocumen (ACAIT), suscitado ayer durante el acto de homologación estuvo a punto de impedir un diálogo considerado estratégico para la privatización de la terminal internacional.
El funcionario llegó al extremo de exigirle a los comerciantes que abandonaran en el acto el salón del Hotel Miramar, donde aguardaban ser escuchados por las autoridades.
Se conoce que los comerciantes reaccionaron enérgicamente ante la actitud prepotente de Maciá, pero la sangre no llegó al río.
Entre los empresarios se encontraban delegados de empresas como Motta International, que abastece a la mayor partes de los duty free de los aeropuertos de América del Sur, Ben Btesch, Brostella y la compañía de Nidal Waked.
Ante la confrontación con Macía, el director de la DAC, Eustacio Fábrega, acordó una reunión con los comerciantes, que se efectuó ayer en la sede de la institución y en la cual la ACAIT manifestó que ya era hora de que se definiera su situación con la concesión del aeropuerto.
Los empresarios indicaron que la mayoría de sus contratos de concesión vencen alrededor del año 2008, pero temen que el nuevo operador pueda cancelarlos antes de la conclusión del compromiso contractual y aumentar el precio del alquiler.
A la salida del encuentro, que duró unos pocos minutos, Ricardo Landero, representante legal de la ACAIT, indicó que desde octubre de 1998 le pidieron una aclaración sobre su futuro a las autoridades de aeronáutica.
Sin embargo, el tiempo ha pasado, la licitación está a la vuelta de la esquina y todavía no han recibido ningún informe oficial o por escrito. Según Landero, los comerciantes se debaten en la incertidumbre.
Actualmente en la "zonita libre" de Tocumen operan unos 35 almacenes que proporcionan un cuarto de los ingresos del aeropuerto, estimados en unos 22 millones de dólares. Los mismos funcionan las 24 horas, 365 días al año y dan empleo a unas 1,000 personas.
De acuerdo a Landero, lo único que quieren los empresarios es que se respeten los contratos que existen, tal como fueron licitados y otorgados.
Añadió que a pesar de que siempre han tenido una respuesta positiva de parte de la DAC y del Ministerio Hacienda, su duda se fundamenta en que todavía nadie ha visto ni conoce el contenido del pliego de cargos, que sería lo único que les ofrecería tranquilidad.
Explicó que los empresarios son concientes del cambio que sufrirá la terminal aérea y están dispuestos a negociar nuevas cláusulas con cualquiera de los consorcios que resulten ganadores, pero siempre que sea después de ocho años, cuando vencen sus contratos.
Por su parte, el director de la DAC, Eustacio Fábrega, precisó que la institución le garantiza a todos los usuarios de la "zonita libre" que mientras su contrato esté vigente el concesionario lo va a respetar y añadió que esta disposición está claramente establecida en el pliego de cargos y en la información que se le suministra a los posibles operadores.
La concesión del aeropuerto de Tocumen se encuentra casi definida y ayer las siete empresa precalificadas limaron algunas asperezas con el Gobierno y se logró la homologación del contrato que servirá de base para otorgar el terminal aéreo, posiblemente en el mes de julio.
Pero todavía existen algunos detalles que no han quedado aclarados, ya que a los cuestionamientos de la ACAIT hay que sumarle las quejas de los empleados de la DAC, que han dicho que a pesar de que la privatización de Tocumen será la "extinción de la entidad", sólo se le pagará una liquidación a unos 400 trabajadores que laboran en el aeropuerto.
No obstante, para Eustacio Fábrega, a pesar de cualquier inconveniente que pueda surgir, la concesión del terminal de Tocumen es necesaria por el bienestar de la aviación y de Panamá, dado que en el mismo se debe invertir una gran cantidad de dinero, que el Gobierno no tiene en estos momentos.