Regulación
- Uno de los principales objetivos de los sistemas nacionales de control de los alimentos es proteger a los consumidores de alimentos insalubres, malsanos, indebidamente etiquetados o adulterados.
- El ente regulador en Panamá que verifica y asegura el cumplimiento en materia de la introducción de alimentos al territorio nacional es la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos.
- La autoridad toma como base para la importación de productos congelados el manual de procedimiento de la Organización Mundial de la Salud y de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura, que solicita que en las etiquetas aparezcan las sustancias aditivas que no se consumen normalmente como alimento y que afectan las características del producto.
Se ha creado cierto debate en cuanto a la preferencia del consumo de alimentos frescos y congelados.
Sin embargo, existen muchas personas que mencionan que los alimentos congelados no son malos, sino que depende de la preparación, como lo expresa Victoria Valdez, de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Panamá.
Valdez afirma que lo que influye en lo dañino de los productos y alimentos es la preparación, los cuales “no pierden muchos nutrientes con un manejo adecuado”.
Comenta que las empresas que hacen y empacan estos alimentos usualmente tienen técnicas de congelación instantánea y estos tipos de procesos hacen que la pérdida de nutrientes sea mínima.
Aclara también que si se agregan preservantes y el consumo es diario podrían tener efectos en la salud de la persona que los consume, pero agrega que existen legislaciones que no permiten que se utilicen algunos colorantes y aditivos en los alimentos.
Por esto, las empresas que procesan estos alimentos están obligadas a declarar este tipo de ingredientes, de no hacerlo, podrían ser multadas.
El nitrito de sodio (E250), encontrado en embutidos y enlatados, y el benzoato de sodio (E211), en gaseosas y jugos de frutas, son preservantes considerados cancerígenos.
La Comisión del Codex Alimentarius regula el uso de preservantes en los alimentos en las industrias y no pueden sobrepasar la dosis máxima permitida por esta entidad.
El benzoato de sodio no puede sobrepasar el 0.1% en los alimentos, de no cumplirse esta norma, el sabor sería un poco más amargo y podría afectar directamente la salud del consumidor, según la comisión.