La Comisión de la Unión Europea quiere un aumento presupuestario del 4.9% para el próximo año, pese a las reducciones del gasto público que tienen lugar en todo el continente.
El brazo ejecutivo de la UE se ha visto obligado a solicitar el aumento debido a los compromisos anteriores prometidos a programas como la investigación científica y el desarrollo económico.