La Compañía Panameña de Crédito S.A. y sus empresas afiliadas, de las cuales forma parte el Grupo Super Motores S.A. y sus accionistas, suscribieron un acuerdo de reorganización con el fin de fortalecer el patrimonio del grupo. En una carta dirigida a los tenedores de bonos de la emisión de 50 millones de dólares y a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la empresa explica que el acuerdo contempla entre otras cosas, " que los accionistas comunes aporten capital adicional por 1.4 millones de dólares mediante la adquisición de acciones preferidas".
Además la carta con fecha de 2 de julio de 2001, firmada por Fernando y Eduardo Lewis, precisa que los términos de las acciones se modifiquen, entre otras cosas, para que los dividendos de las acciones preferidas sean pagados en acciones preferidas de la misma clase en vez de efectivo desde el 1 de julio de 2000 hasta el 31 de diciembre de 2005.
La medida tomadas por la administración y Grupo Super Motores, además proyecta a incrementar los puestos en la Junta Directiva, para incluir a tres miembros que representen a las accionistas preferidos.
En la nota se explica que el año 2000 " fue un año difícil para Compañía Panameña de Crédito y sus empresas afiliadas debido a la crisis que atraviesa la economía nacional y el sector automotriz en particular. En dicho año, el grupo experimentó una pérdida importante como resultado, principalmente de la contracción significativa del mercado de automóviles y del castigo extraordinario que se hizo a las utilidades por cuentas incobrables y provisiones para saldos de dudosa recuperación del fallido cliente Mega Motors".
Añaden que durante el año fiscal del 2000 la compañía reportó pérdidas por 3.1 millones dólares, mientras que para esta fecha la empresa contaba con un patrimonio de 9.22 millones de dólares y Grupo Super Motores como su tenedora con 11.23 millones de dólares.
A los tenedores se les explica que la Compañía Panameña de Crédito S.A., Grupo Super Motores S.A., sus accionistas e importante instituciones financieras, han suscrito un plan de reestructuración con el fin de modificar los términos y condiciones de las mismas para extender el vencimiento de todas las series de dicha emisión hasta el 15 de julio de 2006; y amortiguar el capital de los bonos de forma trimestral con el flujo de fondos que produce el cobro de la cartera de crédito de Compañía Panameña de Crédito que respalda la emisión.
Dentro del plan anunciado a los tenedores de bonos, también se estipula modificar el monto requerido de los bienes fiduciarios a no menos de 110% de los bonos emitidos y en circulación.