Existen dificultades dentro de las empresas familiares que terminan muchas veces en la quiebra.
La participación accionaria, en donde muchas partes están en desacuerdos sobre la participación de los miembros, es una de las principales .
Lo ideal es que se debe definir las políticas de participación accionaria en las etapas más temprana.
El fundador debe definir claramente la participación accionaria de sus hijos en una etapa temprana dividiendo en relación con la participación, salarios en relación con el desempeño, además de señalar mecanismos para vender sus acciones.
Otra complicación es que no hay equidad en la información.
El problema es que no hay comunicación de estrategia de proyectos, e información financiera.
Sin la información adecuada, los miembros de la familia no conocen el verdadero valor de la compañía.
En algunas empresas se proporciona información incompleta a algunos miembros de la familia.
En otros casos no se informa sobre las operaciones de la empresa con miembros de la familia.
La información financiera se presenta incompleta, sin consolidar, sin notas a los estados financieros.
Para solucionar esto se debe revelar comprensiva la información financiera y no financiera relevante.
Para tener mejores prácticas se recomienda que se emita un reporte periódico sobre esta estado del gobierno en la empresa
Por otro lado, está la política de empleo para los miembros de la familia en donde no se establece una política de empleo para los miembros de la familia.
La empresa termina con más empleados de la familia de los que necesita.
Igualmente, los empleados no tienen las competencias adecuadas.
Se adquieren líneas de negocio o se abren localidades para justificar empleos sin tener en cuenta la experiencia, en donde se necesitan otro tipo de personal de afuera que la tenga.