Prioridad
- Un nuevo proyecto que busca un mayor fortalecimiento de las comunidades, la formación de redes productivas y la capacidad de generar productos que puedan competir en un mercado a través de sellos de calidad, se gestiona para iniciar en el próximo año, concluyó el gerente Valdespino.
- En Panamá existen varios programas en los que las personas pueden desarrollar sus proyectos.
- Panamá, a través del CBMAP, presentó la experiencia bajo la coordinación de la Anam en 14 zonas donde se desarrollan 350 proyectos comunitarios.
- La presentación en Cuba estuvo a cargo de Iván Valdespino, gerente del proyecto Corredor Biológico Mesoamericano del Atlántico Panameño (CBMAP) de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).
- A través de la asistencia técnica constante, generan empleos en un amplio territorio, cuyas condiciones son caracterizadas por la pobreza.
Con la finalidad de que las poblaciones vulnerables puedan convertirse en protagonistas de su propio desarrollo, se da la ejecución de proyectos que se promueven con una inversión eficaz, apuntó en Cuba, Iván Valdespino, gerente del proyecto Corredor Biológico Mesoamericano del Atlántico Panameño (CBMAP) de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).
Las declaraciones fueron ofrecidas durante la presentación de los avances del proyecto en la primera jornada de trabajo del Congreso de Áreas Protegidas que se desarrolló en el contexto de la IX Convención Internacional de Medioambiente y Desarrollo en La Habana.
En este congreso se analizaron aspectos relacionados con la planificación y gestión de áreas protegidas, monitoreo y manejo de especies, hábitat y ecosistemas, así como la situación de las comunidades en y alrededor de las áreas protegidas.
Panamá, a través del CBMAP, presentó la experiencia bajo la coordinación de la Anam en 14 zonas donde se desarrollan 350 proyectos comunitarios.
Valdespino agregó que existe una brecha entre el aporte del Estado y la ayuda internacional y que las comunidades, a través de estos proyectos adquieren capacidades para convertirse en sus propios gestores de desarrollo.
El CBMAP termina la segunda etapa de su gestión y ha logrado un 86% de ejecución de un presupuesto de alrededor de 18 millones de dólares, que involucra 10 millones de la ayuda internacional de un préstamo del Banco Mundial y aportes del Fondo Mundial para el Ambiente (GEF por sus siglas en inglés), unos 8 millones de inversión estatal y casi un millón de los beneficiarios.
Los recursos financian las actividades, agregó el gerente del CBMAP “y las comunidades se apropian del proceso al invertir esfuerzos y recursos propios”. Son grupos de grandes asimetrías y a través de la asistencia técnica constante, generan empleos en un amplio territorio, cuyas condiciones son caracterizadas por la pobreza.
En estas comunidades se han iniciado empresas familiares y vecinales para el desarrollo de actividades como producción de artesanía, reforestación con el establecimiento de viveros, ecoturismo, cría de especies animales en vías de extinción, producción de alimentos; con esto se reduce la pobreza, al generar fuentes de trabajo en lugares donde se impide la presión contra los recursos naturales.
Valdespino dijo que ya se empiezan a ver resultados por la acción del gobierno en los lugares donde se desarrolla el proyecto, pues existen unas diez iniciativas de comanejo en las áreas protegidas de 14 donde se desarrollan estas actividades.
Agregó se ha reducido la deforestación de 42,000 hectáreas a 12,000 en el periodo que va del año 2000 a 2008.
En cuanto a lecciones aprendidas, Valdespino dijo que la experiencia expone que la planificación es clave.