Aunque grupos ambientalistas del país se han manifestado en contra de las concesiones metálicas y no metálicas, el Estado sigue percibiendo ingresos por extracción.
Solo en los dos últimos años se recaudaron 351 mil 827 dólares, según el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI).
Lo que corresponde solo a 5 concesiones de minerales no metálicos (arena submarina), detalló Zahadia Barrera, directora nacional de recursos minerales del MICI.
Barrera explicó que los pagos a la Nación son los referentes a los cánones superficiales que deben aportar las concesionarias anualmente sobre las cantidades de hectáreas otorgadas en el contrato.
“Esto también incluye el pago a los respectivos municipios por la cantidad de mineral extraído, donde se encuentra la concesión”, señaló.
En tanto, Jaime Paschales, ex director de recursos minerales mencionó que Panamá necesita fuentes de minerales no metálicos para que el costo del material no se incremente en el sector de la construcción.
No obstante, “esto debe hacerse en forma ordenada, siguiendo la reglamentación de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM)”, agregó Paschales.
Leonidas Rivera, director de Evaluación y Ordenamiento Ambiental de ANAM, informó de que la entidad evalúa los EIA de la fase de explotación de la concesión para minimizar los impactos en la calidad del ambiente.
Por otra parte, Rivera dijo que los EIA en categoría I deben pagar a la Autoridad una tasa de $350, en categoría II $1,200 y los de categoría III $3 mil. Según el funcionario, cuando se afectan lugares que tienen áreas verdes, se busca una compensación, que supone la siembra de 10 árboles por cada uno que se tale y luego la entidad da seguimiento a las medidas de compensación.