Veintidós empresas transnacionales europeas fueron declaradas culpables de violación de los derechos humanos e injusticias económicas y medioambientales en América Latina y el Caribe.
Este fue el veredicto del Tribunal Permanente de los Pueblos, tras dos jornadas de audiencias en la cumbre alternativa "Enlazando Alternativas" que se celebró la semana pasada en Viena, Austria.
Elmar Altvater, catedrático de la Universidad Libre de Berlín y presidente del Tribunal, se ha mostrado categórico: "este tribunal ha quedado convencido de que las transnacionales europeas que operan en América Latina están cometiendo injusticias legales y morales a diario. Así lo demuestran las demoledoras pruebas de que las transnacionales han infringido los derechos humanos, sociales, culturales y laborales".
Actualmente las sanciones son morales, pero el organismo está buscando el consenso para aplicar sanciones monetarias.
El Tribunal Permanente de los Pueblos analizó más de 30 casos y su impacto sobre los recursos naturales, los derechos laborales y los servicios públicos.
Según Susan George, del Transnational Institute y miembro del jurado, las grandes empresas extranjeras se están haciendo con el control de una industria tras otra, sin consideración alguna por las necesidades de los pueblos.
El desempleo se dispara mientras las grandes empresas anuncian despidos masivos para recortar costos y generar eso que se denomina "valor para el accionista", agregó.