La República de Chipre puede verse obligada a recurrir a la ayuda de la zona del euro para recapitalizar su sistema bancario, y en tal caso, su prioridad es que las condiciones de un posible rescate no conduzcan a su economía a una mayor recesión.
Así lo destacó a Efe el gobernador del Banco Central de Chipre, Panicos Dimitriades, en respuesta a un cuestionario, en el que sostuvo que ante tal eventualidad habría que asegurar “que las condiciones que se estipulen no comprometan las perspectivas de crecimiento de la economía chipriota”.
“Sin crecimiento, ni los bancos chipriotas ni las finanzas públicas pueden consolidarse”, afirmó sobre la necesidad de no imponer medidas que ahoguen más la economía.
El Banco Central ofreció esta semana sus últimas previsiones económicas, que prevén una contracción económica del 1.1% en 2012 y otra caída del 0.4% en 2013.
Dimitriades aseguró que Chipre recurrirá a los fondos europeos “en caso de que no se encuentren a través de otras vías el capital necesario para la recapitalización del sistema bancario”.
El próximo 30 de junio vence la fecha límite acordada para recapitalizar a la banca chipriota, muy afectada por la quita de la mitad de la deuda pública en manos privadas en Grecia, y sin vistas de que pueda lograr el dinero requerido.
Después de que el mayor banco del país, el Banco de Chipre, haya informado que ha reunido los capitales necesarios por sí mismo, los problemas se concentran en la segunda entidad financiera de la isla, el LaikiPopular Bank.
Esta entidad requiere de mil 800 millones de euros unos (2 mil 250 millones 410 mil dólares), aprobada ya por el Gobierno chipriota el pasado mes de mayo, y que supone que se alrededor del 10% del Producto Interno Bruto (PIB) de Chipre, la tercera economía más pequeña de toda la Unión Europea (UE).