El fracaso de las conversaciones sobre el comercio mundial, celebradas en la ciudad estadounidense de Seattle el año pasado, podría ser superado en una asamblea que se desarrollará en Bangkok durante las dos próximas semanas, indicó un experto de las Naciones Unidas en materia de comercio.
La Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés) congregará a representantes de unos 180 países en una cita, que podría mejorar las brechas entre naciones pobres y ricas que impidieron a la Organización Mundial de Comercio (OMC) emprender en noviembre una nueva ronda de negociaciones sobre la globalización.
El brasileño Rubens Ricupero, secretario general de la UNCTAD, declaró en una conferencia de prensa que existe un nuevo espíritu de transacción que podría dar un impulso renovado al temario del comercio mundial.
La UNCTAD celebrará su conferencia cuatrienal en la capital tailandesa del 12 al 19 de febrero, una reunión que será precedida por un foro de grupos activistas a partir del lunes, cuyo objetivo es tratar de contener las protestas en un debate e impedir que trasciendan a las calles.
"Confiamos en que, en nuestra conferencia, habrá lo que podríamos llamar un proceso de saneamiento posterior a Seattle", dijo Ricupero. "Comenzamos a ver algunos indicios en el mundo de que la gente está dispuesta a transigir en ciertos temas", agregó.
Contrariamente a la OMC, que produce tratados internacionales de comercio y tiene la autoridad para hacerlos cumplir, la UNCTAD es un organismo de diálogo dedicado a identificar las formas en que el comercio puede adelantar el desarrollo de los países pobres.
Pero en vista de que ambos organismos tienen su sede en Ginebra, están formados por algunos funcionarios comunes y tratan muchos temas idénticos, se cree que, en esta ocasión, se podría llegar a ciertos acuerdos sobre las disputas que hundieron la conferencia de la OMC en Seattle.
Entre los temas más polémicos, destaca el de los subsidios a las exportaciones agrícolas y las altas barreras arancelarias a las importaciones de textiles, medidas que las naciones ricas emplean para contrarrestar los bajos precios de los alimentos y la ropa exportados por las naciones en desarrollo, señaló Ricupero, quien consideró que dichas medidas son "una gran distorsión" del libre comercio.
Ricupero subrayó que el nuevo espíritu de transacción posterior a Seattle fue percibido en las conversaciones realizadas en Montreal, Canadá, entre Estados Unidos y un grupo de productores agrícolas de la Unión Europea y las naciones en desarrollo. El tema de esa asamblea fue el derecho a prohibir e identificar los alimentos genéticamente modificados.
El foro previo de organismos no gubernamentales y grupos activistas, que se realizará en Bangkok, someterá sus conclusiones a la conferencia principal para asegurar que se escuchen las opiniones alternativas.