El ministro italiano de Trabajo, Roberto Maroni, expresó su confianza en el futuro de la compañía automovilística Fiat, pero preocupado por el de la aerolínea Alitalia.
En Varese (norte), donde participó en un acto público, Maroni dijo que la muerte del presidente de Fiat, Umberto Agnelli, no debe tener consecuencias especialmente negativas para la política de relanzamiento de Fiat.
"Creo que Fiat puede continuar normalmente su trayectoria con la guía de Giuseppe Morchio (actual consejero delegado) exactamente como antes", declaró Maroni.
Sin embargo, no demostró la misma actitud cuando fue preguntado por Alitalia, inmersa en una seria crisis desde hace meses, hasta el punto de que el ministro dijo que la compañía aérea "puede ser una bomba social que corre el riesgo de estallar en los próximos días".
Maroni se ha mostrado pesimista desde hace tiempo acerca del futuro de Alitalia, que cuenta con cerca de 22,000 empleados.
De hecho, desde 1901, el Dow Jones de Industriales, el indicador bursátil más importante, ha ganado en promedio un 9.1% bajo presidentes demócratas y sólo un 6.4 durante los republicanos.
Asimismo, las grandes catástrofes financieras de 1929, 1987 y el mercado a la baja que se extendió desde 1969 a 1974 ocurrieron bajo presidentes republicanos, algo que contrasta con las bonanzas de los años 60 y 90, con gobiernos demócratas.
Contrariamente a lo que podría pensarse, dadas las preferencias de los empresarios de Wall Street han sido los bonos los que históricamente han rendido mejor bajo administraciones republicanas.
Para los expertos, hay varias razones para ello, como el hecho de que siempre se ha relacionado a los gobiernos republicanos con la disciplina fiscal y el control de la inflación, que favorecen a los bonos.
Sin embargo, se asocia a los demócratas con los beneficios sociales, que implican más dinero en los bolsillos de los consumidores, y por lo tanto más gasto, más ganancias de empresas y mejores rendimientos en bolsa.