Cada vez que se cierra un puerto o hay tan solo la amenaza, las grandes navieras se ven afectadas, aseguró el presidente del Consejo Empresarial Logístico (Coel), Severo Sousa, haciendo referencia a la huelga de los trabajadores de Panama Ports Company que duró apenas algunas horas.
La huelga fue generada por el despido masivo de casi 400 trabajadores por parte de la empresa, según aseguran los trabajadores, que suspendieron la medida, luego de acordar el establecimiento de un comité permanente que verificará sus denuncias.
El abogado de los trabajadores despedidos, Santiago Ramos, detalló que el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) verificará si los despidos fueron injustificados, la cantidad y otras anomalías, y de ser así, se reintegrará a los trabajadores.
También el Mitradel verificará otras denuncias hechas por los trabajadores, como horas extras mal pagadas, domingos y días nacionales.
Sin embargo, el gerente de Panama Ports Company, Aitor Ibarreche, califica de "desafortunado" el hecho de que un pequeño grupo de trabajadores siga tratando de desestabilizar a la empresa, tratando de parar las operaciones portuarias.
Destacó que hasta el momento no ha habido afectación, gracias al apoyo de la mayoría de los trabajadores y a la buena comunicación que han sostenido con sus clientes.
Además, destaca que solo han despedido a 67 personas y no la cantidad que señalan los sindicatos.
Este conflicto entre trabajadores y la empresa portuaria Panama Ports Company representa un fuerte impacto al sector logístico que afecta no solo a la empresa que mantenía las descargas en dos muelles detenidas, sino también a la economía del país.
Sousa recordó que hace unos años atrás, por iguales motivos, varias navieras cambiaron sus centros de operaciones de Panamá hacia Cartagena y Jamaica, en busca de lugares que no tengan este tipo de conflictos que ocasionan grandes pérdidas.
Para el experto estas huelgas afectan la economía, la imagen del país y el trabajo de muchas personas.
Con estas opiniones concuerda Vikash Deepak, presidente de la Cámara Marítima de Panamá (CMP), quien indicó que cualquier huelga o interrupción de los procesos en el sistema marítimo y logístico tiene grandes repercusiones adicionales a las enormes pérdidas que produce.
Deepak explicó que existe un antes y un después en cuanto a las huelgas portuarias en Panamá. Antes de la primera huelga de PPC en el año 2012 Panamá mostraba un crecimiento sostenido año tras año.
No obstante, señaló que luego de eso se han tenido otras huelgas y desde entonces el crecimiento de carga transbordada en Panamá se ha frenado, pero es importante tomar en cuenta que no se pueden interrumpir los procesos de la cadena de suministro.
El ritmo de crecimiento disminuye año tras año. El año pasado solo se registró un crecimiento de 1.8% respecto al 2014, cuando el crecimiento fue de 3.2%.
En tanto, Rommel Troetsch, expresidente de la Cámara Marítima, indicó que "la huelga va en detrimento de los esfuerzos que hace el país de vender a Panamá como un centro logístico para servicios de valor agregado".
Para Troetsch la carga que podría venir a Panamá con el propósito de que se le dé un servicio de valor agregado, al haber una huelga, habrá temor que esa carga se quede estancada en Panamá, dejando sin beneficios a nadie.
Según Ulises Arroyo, secretario de defensa del Sindicato Industrial de Trabajadores del Transporte por Vías Acuáticas y Afines de Panamá (Sitravaap), de no cumplirse lo acordado, harán otra huelga.
Despidos
400
- son los trabajadores que fueron despedidos, según los gremios sindicales.
67
- fueron los trabajadores despedidos, según la empresa Panama Ports Company.