El presidente de la Reserva Federal (Fed o banco central), Alan Greenspan, dará hoy ante el Congreso su diagnóstico de la situación económica de EU, que es esperado por los inversores para evaluar cuál puede ser el futuro de las tasas de interés. El testimonio, que comenzará a las 14.00 GMT, cuando comience la audiencia del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, es el informe que presenta la Fed cada seis meses sobre el estado de la economía.
La expectativa que rodea las presentaciones de Greenspan y las repercusiones que se asignan a sus oráculos, se explican por el peso creciente de la economía financiera y de la importancia que se asigna a la manipulación de las tasas de interés.
Desde el 3 de enero la Reserva Federal, que a mediados de los años 90 se convirtió en la principal agencia de regulación financiera en EU, ha aprobado seis reducciones de las tasas de interés para estimular el gasto de los consumidores.
Mientras duró la bonanza económica (casi una década), Greenspan ha atribuido el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) con escasa inflación y bajo desempleo al incremento constante de la productividad en EEUU, ayudada por los avances tecnológicos.
Ahora Greesnpan cree que la economía está en una fase de ajuste, con crecimiento más lento pero sostenido, y que en ese ajuste es inevitable que sufran quienes hasta hace un año gozaron de la "exuberancia de los mercados" en la especulación financiera.
Los inversores quieren saber si, a juicio de Greenspan, el ajuste se ha completado, si quedan por delante más meses de crecimiento económico lento -o peor, si EEUU entrará en recesión- o si hay indicios de que la economía responde a los estímulos monetarios.
Las tasas de interés, que hasta diciembre se hallaban en su nivel más alto desde 1991, están ahora en su nivel más bajo en siete años, y algunos sectores de la economía mantienen su ritmo firme, como la vivienda y los automotores. Pero el déficit del comercio exterior sigue creciendo y los superávit fiscales, que lucían tan prometedores cuando George W.Bush debatía con Al Gore durante la campaña electoral del año pasado, repentinamente parecen esfumarse.
La Reserva Federal informó hoy de que la producción industrial cayó un 0,7 por ciento en junio, el noveno mes consecutivo con bajadas en el sector, que representa la quinta parte del PIB de EEUU.
Mañana, mientras Greenspan lee su presentación y responde a las preguntas de los legisladores, el Departamento de Trabajo dará el informe del Indice de Precios al Consumo (IPC) de junio, sobre el que la mayoría de los economistas esperan un incremento de apenas el 0,1 por ciento.
La inflación sigue siendo una preocupación secundaria para la Fed y el leve aumento del desempleo los últimos dos meses sigue restringido a sectores bien definidos del mercado laboral: las fábricas y las empresas de alta tecnología.