El sector de la construcción sería el más resentido si se rechaza el proyecto de Presupuesto General de la Nación del 2002, debido a que más de 10 importantes obras en el país, con un monto total de 117.7 millones de dólares quedarían paralizadas, según informó ayer la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC).
De no aprobarse el presupuesto, la partida presupuestaria existente serían la misma para el próximo año, lo cual no alcanzaría para la culminación de las obras, dijo ayer el director ejecutivo CAPAC, Eduardo Rodríguez. "Y si para este año esa partida fue insuficiente para cubrir el avance de obras resultará doblemente insuficiente el próximo año para recoger también lo adeudado", indicó el ejecutivo CAPAC.
La situación de incertidumbre en torno al Presupuesto para el próximo período fiscal constituye un tema de preocupación para la CAPAC, la industria de la construcción y las empresas contratistas. Estos últimos, aseguró Rodríguez, están dependiendo de la buena voluntad de los políticos. Es que una serie de importantes obras en ejecución requieren de la transferencia de partidas para su continuidad, comentó.
Según Rodríguez, los pagos no se pueden realizar debido a que se encuentra agotada la partida presupuestaria y los desembolsos sólo pueden efectuarse una vez se transfieran de otras partidas. Dentro de esta circunstancia se encuentra la obra del Hospital Santo Tomás, cuya inversión para este año se estimó en 11 millones de dólares. Pero el 50% de los trabajos no tienen partida presupuestaria.
En igual situación están otras obras importantes como la Línea de Oriente, el ensanche de la carretera panamericana Aguadulce-Divisa, la carretera Almirante-Punta-Pena, el paso de la avenida 3 de noviembre y el de vía Brasil, dijo Rodríguez.
También mención el proyecto de la vehicular de Calle 50, el de la Transístmica y calle Ricardo Arias, el intercambio de la avenida Randolph-Transístmica a la altura de Cuatro Altos Colón, y el proyecto de riesgo del Arco Seco de Azuero.