El consumo de acero laminado en América Latina y el Caribe durante 2015 alcanzó los 68.7 millones de toneladas, un 4% menos que el año anterior, informó hoy la Asociación Latinoamericana de Acero (Alacero).
Según el informe, los mayores incrementos en consumo, en términos absolutos y porcentuales, se registraron en México (1.2 millones de toneladas adicionales y un incremento de 5%), Chile (264,000 toneladas adicionales, un 10% más) y Argentina (230,000 toneladas adicionales, un 5% más).
Contrariamente, en Brasil el consumo de acero laminado se contrajo en 4.3 millones de toneladas, cayendo 17% respecto del 2014, mientras Perú registró una caída de 9%.
En tanto, durante 2015, América Latina y el Caribe produjeron 63.5 millones de toneladas de acero crudo, un 3% menos que lo registrado en 2014.
Brasil participó con 52% de la producción regional (33.2 millones de toneladas), con una contracción interanual de 2%.
En el mismo período, América Latina produjo 53.3 millones de toneladas de acero laminado, un volumen 5% inferior al registrado en 2014.
Brasil fue el principal productor (22.6 millones de toneladas), 42% del total latinoamericano, y México fue segundo (17.5 millones de toneladas), con 33% del total regional.
Por otro lado, la región importó entre enero y diciembre del 2015, 24.4 millones de toneladas de acero laminado, un 2% más que lo importado en 2014 (24.0 millones de toneladas).
Actualmente, las importaciones de laminados representan 36% del consumo de América Latina y el Caribe, lo que trae aparejado desincentivos para la industria local, fricciones comerciales y pone en riesgo fuentes de trabajo.
En tanto, las exportaciones latinoamericanas de acero laminado llegaron a 9.1 millones de toneladas, con un incremento de 6% con respecto a 2014 (8.6 millones de toneladas).
La balanza comercial de la región se mantiene negativa, a pesar de que en 2015 el déficit en toneladas disminuyó 0.8% en comparación con el año anterior