Japón creció a un sólido ritmo anual del 3,7% entre octubre y diciembre, con lo que suma dos trimestres consecutivos de expansión y aleja, al menos de momento, el fantasma de la recesión que acosa a otras economías.
El dato de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) divulgado hoy por el Gobierno nipón es muy superior al que esperaban los analistas y contagió de alegría durante toda la jornada a la bolsa de Tokio, que cerró con un fuerte alza del 4,27%.
Opiniones de expertos recogidas por la agencia local Kyodo esperaban que el crecimiento de la segunda economía del mundo fuese del 1,5% en términos anuales y del 0,4% con respecto al trimestre anterior. Finalmente el resultado ha duplicado las previsiones más optimistas.