L os expertos de British Petroleum (BP) tratan de encajar un tubo en la fuente principal del vertido de crudo en el Golfo de México para conducirlo a un barco, después de un primer intento fracasado.
La compañía tuvo que sacar el viernes a la superficie una de las piezas del sistema para realizar ajustes, pero espera lograr que todo funcione y conseguir así capturar la mayoría del petróleo que sale del pozo, explicó Doug Suttles, el jefe de operaciones de BP.
Al mismo tiempo, la compañía comenzó a usar productos químicos debajo de la superficie del mar para dispersar el petróleo.
Suttles dijo que el procedimiento "parece estar funcionando", puesto que se ha reducido el volumen de crudo en la superficie.
Las autoridades estadounidenses aprobaron el viernes el uso de esos productos bajo el agua, pero organizaciones de pescadores y medioambientales han destacado que no se conoce su impacto en el entorno.
Los compuestos químicos utilizados, que son menos tóxicos que el petróleo, según la Guardia Costera, diluyen el petróleo en pequeñas gotas, lo que facilita su absorción por micro-organismos marinos.