La sugerencia de la Comisión del Canal de Panamá en aumentar los peajes a los pequeños barcos pesqueros y los utilizados para la diversión, ha creado controversia entre los marinos aficionados, el Instituto Panameño de Turismo (IPAT) y la entidad encargada de administrar la vía acuática.
En enero pasado, la Comisión del Canal anunció un proyecto de aplicar una tarifa mínima de B/.1,500.00 por travesía en la vía interoceánica, lo que produjo el rechazo de los propietarios de barcos pequeños, ya que alegan que los gastos en que incurren aumentarán de forma considerable.
De un lado se encuentran el Balboa Yacht Club, el Panama Canal Yacht Club, Pedro Miguel Boat Club y el IPAT, mientras que en la otra esquina está la administración canalera, en una batalla cuyo final podría decidirse en 30 días.
Sin embargo, la solicitud de la administración canalera es para el mes de mayo y no entrará en vigencia hasta que la junta directiva de la Comisión del Canal lo apruebe.
Según los propietarios de barcos pequeños, las estadísticas oficiales señalan que cada año 750 yates provenientes de todas las partes del mundo atraviesan el Canal de Panamá, además expresan que el aumento del peaje significará que el país envía un mensaje mundial al turismo denominado "turista go home".
"Mientras el gobierno y el comercio local se esfuerzan por fomentar el turismo en Panamá, los administradores del Canal procuran colocar otro obstáculo en el camino", señaló el encargado del Balboa Yacht Club de Amador, John Stobie, el de Panamá Canal Yacht Club de Cristóbal, Alberto Jova y Craig Owihngs de Pedro Miguel Boat Club del Lago de Miraflores.
Pero, para la Comisión del Canal el asunto no es sólo de pequeños botes, sino de trabajar en su capacidad máxima, utilizando todo el personal necesario y los recursos económicos para ello.
El ente administrador de la vía acuática alega que las naves pequeñas de placer y pesca sólo representan el 11 por ciento del total de los barcos grandes, además que las naves pequeñas pagan en la actualidad un precio de B/.250.00 por travesía, lo que no se refleja en los gastos de personal, equipo y recursos económicos en que incurre el ente.
También señalan que con la nueva tarifa de B/.1,500.00 esperan recaudar alrededor de B/.2 millones. El alto ejecutivo indica que las naves pequeñas afectan las operaciones de la vía en momentos que necesita la máxima capacidad para operar.
Igualmente añade que el nuevo pago representa un costo mínimo a los gastos en que incurre la Comisión del Canal por cada travesía, por lo que infieren que con estas tarifas es muy probable que el recorrido que en 1996 fue de 1,700 naves de los barcos pequeños por la vía se reduzcan.
Un documento del Club de Botes de Pedro Miguel apunta que los yates que viajan hasta Panamá dejarán de gastar al menos B/.2,550,000.00 anuales y se registrará una pérdida de 4,151 plazas de trabajos.
César Tribaldos, director del IPAT, pide a la Comisión del Canal que reconsidere las nuevas tarifas, ya que esto puede afectar la denominada "industria sin chimena" en su crecimiento.
Añadió que en la actualidad el crecimiento de turismo es de 12.4 por ciento anual, por lo que la entidad que dirige tiene la intención de atraer los yates y botes pequeños.
"La junta directiva tiene que evaluar las propuestas y las reconsideraciones por lo que en un período de 30 días debe formular un respuesta ante nuestras solicitudes", dijo el funcionario.
No obstante, según el administrador de la vía, Alberto Alemán Zubieta, el aumento de los peajes fue necesario, ya que había que presupuestar los costos de operaciones del Canal de Panamá.
Asimismo dijo que las naves pequeñas pagan muy poco por el servicio que se les brinda y puntualizó que las opiniones del IPAT y de los propietarios de botes pequeños será tomada en consideración para tomar una decisión final.