La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó ayer una apelación de Visa U.S.A. y MasterCard a una resolución que unió en una demanda antimonopolios a cuatro millones de minoristas, quienes según ambas firmas quieren que éstas les paguen hasta 100,000 millones de dólares por daños.
Los jueces ratificaron una decisión de la corte federal de apelaciones de Nueva York que otorgó carácter de demanda colectiva a una demanda de 1996 de los minoristas, quienes acusaron a las dos empresas de tarjetas de usar su poder en el sector para forzarlos a aceptar el uso de sus tarjetas de débito.
La demanda, liderada por la cadena de tiendas Wal-Mart Stores Inc. , la mayor minorista del mundo, alegaba que Visa y MasterCard forzaban a que los minoristas pagaran cargos de transacción excesivos, lo que subía los costos para los consumidores.
En la apelación ante la Corte Suprema, Visa y MasterCard dijeron que los minoristas buscaban pagos por daños de unos 100,000 millones de dólares, y dijeron que la amplia demanda podría implicar pagos por daños tan grandes que los acusados se verán forzados a llegar a un acuerdo extrajudicial, independientemente de los méritos de las acusaciones.
Los minoristas dijeron que Visa y MasterCard incluyeron en su cálculo los 63,000 millones de dólares que se ahorrarían los demandantes durante la próxima década si el juez de primera instancia otorgara un mandato judicial solicitado.
Wal-Mart y los otros minoristas objetaron el tener que aceptar las tarjetas de débito de Visa y MasterCard, al decir que éstas tienen costos de transacción más altos que otras tarjetas de cajeros automáticos que requieren a los clientes un número de identificación personal.
Visa y MasterCard pertenecen a varios bancos grandes y ambas controlan en conjunto algo más del 75 % de las ventas con tarjetas de crédito en Estados Unidos. La corte de apelaciones, por una votación 2-1, había mantenido la decisión de un juez federal, que permitía el otorgamiento de carácter de demanda colectiva.
Al disputar el estatus de demanda colectiva, Visa y MasterCard dijeron que la categoría de los minoristas era muy grande como para ser manejable y que los minoristas utilizaron teorías económicas incorrectas para presentar su caso. Los minoristas respondieron que sin el carácter de demanda colectiva, millones de comerciantes se quedarían sin compensación por los daños.