El Gobierno de Costa Rica dará por anulado un contrato con la empresa mexicana Hermanos Mariscal (MARHNOS) para la reconstrucción de una carretera, pese a una propuesta de socios locales que intentan salvar el negocio aliándose con otra compañía de capital argentino.
El ministro de Transportes, Rodolfo Méndez, advirtió de que todo está listo para anular el contrato, cobrar multas, ejecutar las garantías de cumplimiento y establecer las responsabilidades civiles del caso, de acuerdo con el diario La Nación.
Aparte de la garantía de cumplimiento de 900.000 dólares depositada por MARHNOS, los abogados del Estado analizan la posibilidad de cobrar otros daños y perjuicios a la empresa por el incumplimiento en la ejecución de la obra, que debió estar terminada el miércoles pasado, según los términos del contrato.
MARHNOS, en asociación con capitalistas locales, se había comprometido a reconstruir un tramo de unos 40 kilómetros de la carretera Bernardo Soto, que une la capital con la zonas norte y occidental del país, pero las obras sólo habían avanzado un 20% al cumplirse esta semana el plazo acordado.
Según portavoces de la empresa mexicana, el incumplimiento se debe a la dificultades que enfrentó para obtener el financiamiento para la obra, cuyo costo estimado es de 25 millones de dólares.
Las empresas costarricenses Concretera Nacional, Bel Ingeniería y Constructora Sánchez Carvajal expresaron su extrañeza por la decisión del Ministerio de Transportes, pues habían hecho una oferta para continuar los trabajos mediante una alianza con la argentina Cartellone, dándole continuidad al contrato con MARHNOS.
Sin embargo, Méndez dijo que su despacho ha decidido proceder a la liquidación de ese contrato para no causarle mayores daños al país."Nuestra decisión es rescindir el contrato después de esa fecha (22 de agosto)", concluyó el ministro.