Costa Rica fue en 1993 un pionero latinoamericano en el desarrollo de Internet y dos años después tenía el mismo número de computadoras conectadas a la red que los gigantes Brasil y México, pero, en la actualidad, figura como una de las naciones más rezagadas del continente en el campo de las telecomunicaciones.
"Hemos perdido más de cinco años", dijo Guy de Teramond, considerado el "padre de Internet" en Costa Rica, quien destacó que era evidente la desventaja al comparar la cobertura del 2 por ciento en Costa Rica con el 23 por ciento de Chile o el 50 por ciento de Estados Unidos.
La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) confirmó recientemente los temores de Teramond, al resaltar que Costa Rica, junto a Haití y Suriname, son los únicos países del continente que no han realizado reformas para modernizar los servicios de telecomunicaciones, incluidos los de Internet.
La empresa estatal Radiográfica Costarricense (RACSA) brinda y regula todos los servicios de Internet. Muchos interesados en el negocio esperaban una apertura este año, pero, tras una serie de protestas sindicales, el gobierno retiró en abril una ley que abriría el mercado de telecomunicaciones.
"Racsa no tiene los recursos para aumentar la penetración de Internet en Costa Rica y más bien está atrasando su desarrollo", explicó el consultor John Hewitt.
Mientras RACSA cobra 80 dólares por servicio ilimitado, en Guatemala y El Salvador el costo oscila entre 10 y 40 dólares. Sin embargo, a pesar de las tarifas, el mercado interno de Internet en Costa Rica en los últimos cincos años aumentó un 50 por ciento.
Racsa tiene cerca de 50.000 usuarios y pretende llegar a los 100.000 en el 2002, dijo a la prensa local Carlos Moreno, subgerente de la empresa.
A pesar de contar con un mercado pequeño, un desarrollo casi inexistente de la red y un monopolio estatal que controla todo, Costa Rica sigue atrayendo las empresas de servicios de Internet e informática.
Hewitt vaticinó que, en dos años, un 90 por ciento de las empresas locales utilizarán alguna de las aplicaciones de Internet para hacer negocios.
Por negocio electrónico se entiende la compra y venta de productos para consumidores; los sistemas internos y externos de organización comercial de las empresas, así como el intercambio de servicios entre compañías, todo a través de la red de redes.
Para Hewitt, la presencia de miles de compañías costarricenses en Internet permiten mantener la esperanza de que Costa Rica abrirá el sector a la competencia en un futuro cercano.
Diversas proyecciones independientes calculan que, en el país, cerca de 250.000 hogares tienen ordenador y el uso de la red podría llegar a alcanzar 800.000 personas si se da el impulso necesario.
Se calcula que en todo el mundo, el comercio electrónico generó en 1999, 180 millones de dólares. Las estimaciones anuncian que en el 2002, esa cifra alcanzará 1.200 millones de dólares.