En Costa Rica la tarifa básica celular es entre 76.8 y 327.69% más baja que las del resto de empresas privadas de América Latina, y el minuto adicional es entre 21.25% y un 302.36% menor, afirmó el ingeniero en telecomunicaciones Gerargo Fumero en un artículo públicado en el diario La República.
En relación con España la tarifa básica es 552.18% menor y el minuto adicional 42% más bajo, según Fumero, que compara datos de la página web de Telefónica Española.
Mientras en Costa Rica la tarifa básica mensual, con 60 minutos incluidos, cuesta 8.45 dólares, en Colombia el costo es de 14.93, Chile, 26.10 y Panamá 25.99, compara.
El minuto adicional cuesta en Costa Rica 0.08 dólares, mientras que en Panamá es de 0.40, Venezuela 0.26, Chile, 0.30, Colombia 0.34 y España 0.12 dólares, indica.
La diferencia se explica por el hecho de que el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), monopolio estatal de energía y telecomunicaciones, opera al costo, con una rentabilidad de 15% que reinvierte en nuevas obras y en la modernización de las redes existentes, asegura el experto.
“Su objetivo no es obtener ganancias, sino dar un servicio al menor costo y en condiciones que permitan a todos los ciudadanos del país tener acceso a este ‘principio de solidaridad social’ (que rige la institución)”, afirma.
Los 13,000 trabajadores del ICE cumplieron ayer 14 días de huelga en protesta porque el Gobierno se niega a autorizar a la entidad la emisión de bonos por cien millones de dólares para financiar inversiones, pese a un acuerdo en ese sentido firmado en febrero pasado.
Según los sindicatos, el equipo económico del Gobierno, dominado por sectores neoliberales que en el pasado intentaron privatizar la institución, pretenden ahogar financieramente al ICE para que no pueda invertir en obras necesarias para suplir las demandas del país y abrir así espacio para las transnacionales.
Vietnam dijo que planea centrarse en captar fondos de fuentes nacionales antes de acudir a los mercados mundiales con la venta del primer bono del país denominado en moneda extranjera.
Vietnam dijo en septiembre que estaba considerando vender bonos mundiales. El año pasado el Gobierno recibió recomendaciones de crédito de Standard & Poor’s y Fitch Ratings por primera vez en anticipación a una posible venta, mientras que Moody’s Investors Service elevó la previsión, lo que indicó que un incremento de la calificación del país era más probable.
La decisión de emitir bonos refleja la intención de Vietnam de abrir su economía, cerrada en el pasado, a los mercados mundiales frente a su reticencia para asumir deuda de alto interés y enfrentarse a un control mayor de sus finazas como consecuencia de una venta internacional de bonos. El presidente ejecutivo de Tupperware Corp., Rick Goings, halló una forma de aumentar las ganancias, y su propia paga, sin subir las ventas de los famosos contenedores de plástico de su compañía: entró al sector inmobiliario.
El ingreso neto de Tupperware subió el año pasado por primera vez desde 1999, ya que Goings empezó a vender parte de las 486 hectáreas que Tupperware tiene cerca de su sede en Orlando, Florida.
"Están usando las ventas de terrenos para cubrir la flaqueza en las operaciones”, dijo Marc Heilweil, director general de Spectrum Advisory Services en Atlanta. Tenía 22.499 acciones de Tupperware en marzo. Wallace Weitz, gerente del fondo Weitz Value Fund de $3.500 millones, apuesta a una recuperación en el sector de viajes. Todo lo que necesita es que las economías mundiales se fortalezcan, que el gasto de las empresas se recupere y que las preocupaciones por el terrorismo y el síndrome respiratorio agudo y grave cedan.
Weitz, de 54 años de edad, ha basado su carrera en inversiones polémicas. "Siempre tenemos algo fuera de lo común en la cartera”, dijo Weitz, que ha sumado participaciones en Host Marriott Corp., dueña de los Hoteles Ritz-Carlton y Four Seasons, y Park Place Entertainment Corp., la mayor empresa de casinos del mundo.
"El rechazo de los inversionistas es el elemento común”, dijo Weitz, que empezó a invertir en acciones a la edad de 12 años y entre cuyos conocidos se encuentran Benjamin Graham y Warren Buffett.
El rendimiento de los bonos del Tesoro a largo plazo se ha colapsado: cayó más de 50 puntos básicos tras la declaración que la Reserva Federal hizo el 6 de mayo en el sentido de que la inflación podría estar demasiado baja.
A juzgar por la decisión posterior, la inflación y la deflación son aparentemente difíciles de definir y mucho más difíciles de entender. Precios crónicamente menguantes de equipo de tecnología no son deflación. Costos de enseñanza y atención médica en constante alza no constituyen inflación.