L a firma hipotecaria Countrywide, una de las víctimas más visibles de la crisis crediticia de Estados Unidos y en trámites para ser adquirida por Bank of America, perdió 704 millones de dólares en 2007 (2,03 dólares por acción), frente a los 2.675 millones (4,3 dólares por título) que ganó en 2006.
Countrywide, la mayor hipotecaria de Estados Unidos, informó de que los ingresos del grupo durante el año pasado también se vieron recortados a más de la mitad, al pasar de 5.649 millones en 2006 a 2.761 millones en 2007.
Después de haber anunciado unas pérdidas de $1.200 millones en el tercer trimestre a causa de la crisis hipotecaria, la firma también difundió que durante los tres últimos meses del año se anotó unas pérdidas de otros $422 millones (79 centavos por acción), frente a los 622 millones que ganó un año antes.
La principal causa de esos descensos fue la caída del sector hipotecario, debido a la pérdida de confianza de los inversores en la deuda respaldada con esos préstamos y al incremento de los impagos de los consumidores, especialmente de los que tienen hipotecas de alto riesgo, cuyas cuotas aumentan fuertemente con el paso de los años.
Así, durante el cuarto trimestre, la firma registró en sus cuentas $924 millones de amortizaciones para cubrir pérdidas asociadas a los créditos, algo menos que los 937 millones apuntados durante el tercer trimestre.
Pese al tambaleante estado de sus cuentas, la firma decidió repartirá un dividendo de 15 centavos de dólar por acción, aunque un día antes de presentar sus resultados, el presidente ejecutivo de Countrywide, Angelo Mozilo, anunció que renunciaría a una indemnización de $37,5 millones.